Skògafoss cascada de islandia

Cascadas de Islandia, el país que rebosa agua

Las caídas de agua crean paisajes únicos en casi cualquier rincón del mundo, no importa que sean cataratas gigantescas o pequeños saltos de agua; siempre le dan un toque mágico, diferencial o impresionante al paraje en el que se encuentran. Y si algo abunda en Islandia son las cascadas.

Las hay grandes, pequeñas, altas, cortas, bifurcadas…  son tantas las cascadas de Islandia que se podría decir que el país rebosa agua por los cuatro costados.

Con tal abundancia ni si quiera es necesario realizar un gran esfuerzo para contemplarlas. Simplemente recorriendo en coche la carretera principal del país ya podemos disfrutar de muchos de esos preciosos saltos de agua.

Algunas cascadas de Islandia han ganado mucha fama por sus particularidades, como por ejemplo la llamada Seljalandsfoss, mientras que otras son mucho menos conocidas y visitadas por los turistas, pero no por ello menos bonitas.

En este post te invito a hacer un pequeño recorrido por las cascadas más bonitas que pude descubrir en la zona sur del país, y que son solo una pequeña muestra de las infinitas cascadas que puedes ver si viajas a Islandia.

Al final del artículo encontrarás un pequeño mapa con la localización de cada una de estas cascadas, para que puedas incluirlas fácilmente en tu itinerario cuando vayas a planificar tu viaje.

Cascadas de Islandia que deberías incluir en tu recorrido por el sur del país

Gullfoss

Cascadas de Islandia Gullfoss

La catarata de Gullfoss es una de las más conocidas y visitadas por los turistas, pues forma parte del llamado Círculo Dorado, una ruta en la que se pueden visitar los géiseres de Haukadalur y el Parque Nacional de Thingvellir, además de esta impresionante catarata. 

Cascadas de Islandia Gullfoss 2

De las distintas cascadas de Islandia que pude conocer en este viaje, la de Gullfoss fue sin duda una de las más impresionantes por sus grandes dimensiones.

Bastante ancha al principio, con un caudal enorme y un sonido ensordecedor, esta cascada cuenta con una primera caída múltiple y un segundo salto precioso que se desliza entre una garganta bastante cerrada y muy bonita.

La catarata de Gullfoss se puede contemplar desde diversos puntos que permiten apreciar sus enormes dimensiones.

Un pequeño camino que discurre por un lateral permite acercarse a la caída principal, pero en invierno, cuando hay hielo, ese sendero permanece cerrado por seguridad.


Systrafoss

La cascada de Systrafoss es mucho menos conocida y, sin embargo, merece la pena visitarla. Se encuentra en el pequeño pueblo de Kirkjubæjarklaustur, entre las localidades de Vík í Mýrdal y Höfn.

Systrafoss cascadas de islandia

Su nombre se traduce como “cascadas hermanas o de las hermanas”.

Puesto que, aunque nace de un mismo punto, se bifurca en su descenso por la ladera de la montaña, se podría interpretar que su nombre se debe a su caída doble, como si fueran dos hermanas gemelas; pero en realidad su nombre se debe a un antiguo monasterio de monjas que albergó este pueblo durante varios siglos.

Vamos, que el nombre hace referencia a "hermanas religiosas", a las monjas del antiguo convento.

La cascada de Systrafoss es bonita, pero más bonitas todavía son las vistas que se pueden contemplar desde su nacimiento, en lo alto de la montaña por la que discurre. 

Se puede llegar hasta su origen subiendo la montaña por un sendero que recorre un pequeño bosque cercano a la cascada de Systrafoss.

El sendero no tiene mucha dificultad, aunque sí hay algunos tramos con pendiente y zonas con rocas sueltas o resbaladizas si hay hielo. Por ello es conveniente llevar un calzado adecuado, como unas botas de montaña o similar.

En lo alto de la montaña se encuentra el afluente y el lago del que procede esta cascada; además, desde ahí se contemplan unas vistas espectaculares, no solo del pueblo de Kirkjubæjarklaustur sino también de una amplia zona de llanuras, mayoritariamente campos de lava, y algunas zonas de montaña que se encuentran hacia el este.

Klaustur cascadas de islandia

Seljalandsfoss

Otra de las cascadas de Islandia que goza de gran fama es la de Seljalandsfoss, una de las favoritas de los viajeros que visitan el país.

Cascadas de Islandia Seljalandsfoss

Esta alta y estrecha cascada no tiene un caudal tan llamativo como el de la catarata de Gullfoss, pero tiene la particularidad de que se puede caminar por detrás de ella.

Esto es posible porque en su parte inferior hay una cueva u oquedad en la montaña por la que se puede rodear la cascada y observarla desde su “parte trasera”.

Durante el invierno, si hay hielo, hay que extremar las precauciones ya que el suelo, empapado constantemente por las salpicaduras de agua, se vuelve muy resbaladizo. De hecho, en una situación así lo mejor es ponerse unos crampones.

Aunque la zona es bonita y resulta curioso andar por la mencionada cueva, me chocó un poco el negocio que hay entorno a esta cascada.

Una de las ventajas de Islandia es que sus atractivos son naturales y están nada o muy poco perturbados por el sector turístico.

Sin embargo, en la cascada de Seljalandsfoss hay un aparcamiento con sus parquímetros (vamos que hay que apoquinar para aparcar), un puesto de souvenirs y baños públicos a “la entrada”, en el camino que lleva hasta la base de la cascada.

Seljalandsfoss cascadas de Islandia

Me sorprendió y aunque no son grandes construcciones, para mi gusto sobran. Espero que al menos ya no construyan nada más, porque terminaría perdiendo gran parte de su encanto.

Gljúfrafoss

La mayoría de los visitantes se quedan encandilados con la cascada de Seljalandsfoss, que es la que se lleva toda la fama, y no se aventuran a explorar los alrededores perdiéndose otra cascada tan bonita y tal vez más curiosa.

Se trata de la cascada de Gljúfrafoss, cuyo nombre significa “el que vive en el cañón”, ya que se encuentra parcialmente oculta entre las rocas que la rodean.

Entre todas las cascadas de Islandia que vimos esta fue la que más curiosa me resultó y me sorprendió no haber leído nada sobre ella anteriormente.

Cascadas de Islandia sur Gljúfrafoss
Gljúfrafoss cascadas de islandia

Entre las paredes rocosas que la abrazan se puede ver parte del salto de agua, el cual se puede apreciar al completo si te adentras en esos recovecos que parecen llevar a algún lugar mágico, propio de un cuento de hadas.

Eso sí, si quieres observarla desde el interior de su escondite lo más conveniente es llevar zapatos impermeables y prepararte para mojarte un poquitín con las salpicaduras de agua.

Así que si vas a ver la cascada de Seljalandsfoss no dejes de visitar también la de Gljúfrafoss, que se encuentra no muy lejos, a la izquierda. Además, la zona es preciosa para dar un pequeño y relajado paseo.

Skógafoss

Otra de las estrellas en el paseo de la fama de las cascadas de Islandia es Skógafoss, una llamativa y caudalosa catarata ubicada en la localidad de Skógar.

Skògafoss cascada de islandia

Con 15 metros de anchura y una caída de 60 metros de altitud, esta es una de las mayores cascadas del país. Además, también es una de las más fotogénicas, pues genera una nube permanente de gotitas de agua en suspensión que junto a la luz del sol muchas veces da lugar a la formación de arcoíris. Vamos, una postal de ensueño.

En una de las laderas de las montañas que la arropan, a la derecha de la cascada, existe una larga escalinata que lleva hasta lo más alto de la misma, al nacimiento de este enorme salto de agua.

No voy a decir que es fácil, ni que no vayas a llegar arriba sudando y con la lengua fuera, pues la escalinata además de larga es bastante empinada; sin embargo, sí puedo decir que merece la pena realizar el esfuerzo. 

nacimiento de skogafoss cataratas de islandia

Desde lo alto de la montaña, donde hay una plataforma habilitada, se puede contemplar no solo el nacimiento y la caída de la cascada, que es muy bonito, sino también unas vistas preciosas.  

Foss á Siðu

Foss a Sidu cascadas de islandia

Foss á Siðu no entraría entre las cascadas de Islandia que te quitan el aliento ni tampoco es famosa por nada en especial. Sin embargo, no quería dejar de incluirla porque sí es un ejemplo de las numerosas caídas de agua que se pueden contemplar al conducir por el sur del país y de lo que comentaba al inicio, la belleza añadida que aporta una cascada a cualquier paisaje.

Bastante alta, pero con un caudal modesto, desde las columnas basálticas Dverghamrar la vista de la cascada de Foss á Siðu es incluso más bonita, a pesar que se contempla desde la lejanía.

Como si se abriera un camino que nos llevara hasta ella, Foss á Siðu se ve justo en el centro de estas místicas y repletas de leyendas columnas de basalto; otra imagen de cuento de este país tan fotogénico.

columnas basalticas dverghamrar y Foss á Siðu

Barnafoss y Hraunfossar

Para acabar este recorrido por las cascadas de Islandia, he querido incluir las de Barnafoss y Hraunfossar, ambas con sus curiosidades propias y próximas una de la otra.

A diferencia de todas las anteriores, que se encuentran en el sur del país, estas dos cascadas se localizan en el oeste de la isla.

La de Barnafoss es una cascada muy presente en los cuentos y leyendas del folclore islandés, siendo la más famosa la historia que le da nombre, “la cascada de los niños”.

Cuenta la historia que dos hermanos de una granja cercana, mientras estaban solos en casa, se aburrieron y decidieron ir a buscar a sus padres. En lugar de tomar el camino habitual, prefirieron acortar el recorrido cruzando un puente de piedra natural que unía ambos extremos de esta cascada. Pero, mientras cruzaban, se marearon y ambos cayeron al agua y perecieron ahogados.

Al volver a casa y descubrir lo que había pasado, la madre de los niños lanzó una maldición sobre el puente, diciendo que nadie lo volvería a cruzar sin ahogarse. Poco después el puente natural de piedra quedó destruido tras un terremoto; desencadenado por la maldición, según la leyenda.

Cercana a la cascada de Barnafoss se encuentra Hraunfossar, con una característica muy curiosa pero que puede pasar desapercibida.

barnafoss  cascadas de islandia

Hraunfossar significa algo así como, las cascadas de lava, y es que en este conjunto de cascadas el agua parece proceder directamente de la lava volcánica que cubre la tierra.

Lo que ocurre es que estas cascadas se forman por una serie de riachuelos que fueron cubiertos por un campo de lava tras una erupción volcánica; el agua discurre bajo la lava y se filtra a través de ella dando la impresión de que brota directamente de la tierra.

cascadas de islandia Hraunfossar

Y hasta aquí este recorrido por las cascadas del sur de Islandia, con dos infiltradas del oeste de la isla. A mí aún me queda conocer las del norte, que sé de buena tinta que también alberga algunas impresionantes.

A continuación te dejo un mapa con la distribución de todas las cascadas mencionadas en este artículo:

¿Qué te ha parecido el recopilatorio? Si ya has visitado el país, ¿qué cascadas de Islandia fueron las que más te gustaron? ¡Deja tus impresiones en los comentarios!

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