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Viajeros insolidarios – Respeta las dimensiones de tu equipaje de mano

Hace muchos años que las compañías aéreas establecieron unos límites concretos para el equipaje de mano. Probablemente debido a que los viajeros no las respetaban demasiado, gran parte de las aerolíneas se volvieron bastante exigentes respecto a este tema, en especial las compañías aéreas low cost.

Ryanair fue probablemente una de las más exigentes, sino la que más. Durante años muchos viajeros sudaron la gota gorda al hacer su equipaje de mano, intentando no pasarse de los límites impuestos por la compañía. Los que no lo conseguían temblaban cuando les pesaban la maleta o cuando una azafata intentaba encajarla en el clásico medidor metálico con las dimensiones exactas permitidas. Un fallo en el cálculo y tocaría aflojar una buena pasta si no se quería dejar la maleta en tierra.

Hay que recordar que, durante el periodo más inquisidor de Ryanair, ni tan si quiera se podía llevar un bolso o un portátil fuera de la maleta. Se permitía un único bulto, y la compañía lo cumplía a raja tabla.

A pesar de que Ryanair y otras compañías de bajo coste especificaban claramente sus restricciones respecto al equipaje de mano, la gente seguía quejándose porque lo consideraban abusivo.

Quizás tenían razón, tal vez eran demasiado restrictivos, pero parece que esa es la única forma de evitar a los viajeros insolidarios o a los que se pasan de listos.

El equipaje de mano de los viajeros insolidarios

Ante tantas quejas muchas de esas compañías restrictivas se volvieron algo más benevolentes. Siguiendo con el caso de Ryanair, por ser el más conocido y uno de los más exigentes en el pasado, en la actualidad la compañía permite, además del equipaje de mano propiamente dicho, portar un bolso, bolsa o portátil.

Además, ahora es mucho menos frecuente eso de que midan la maleta al milímetro o que te cobren cada gramo extra de peso.

Lo mismo ha ocurrido con otras compañías aéreas low cost, como Air Asia, Norwegian o Jetstar, por ejemplo.

Eso nos alegra y nos relaja, ya que no tenemos esa gran presión de tener que pagar si nos pasamos un pelín, pero, como consecuencia, los viajeros insolidarios han vuelto a proliferar como la mala hierba.

Mientras que muchos pasajeros se preocupan por respetar los requisitos del equipaje de mano que impone una aerolínea, los viajeros insolidarios le echan cara y se presentan con bultos que claramente exceden las dimensiones permitidas y/o con más maletas de las permitidas en cabina.

Las restricciones en el equipaje de mano no se ponen por joder a los pasajeros, sino porque todo el mundo tiene derecho a llevar una maleta consigo y, obviamente, el espacio del avión es limitado.

Así, los viajeros insolidarios son los responsables de que las azafatas tengan que jugar al Tetris para encajar las maletas en los compartimentos del avión, de que algunos pasajeros se vean obligados a facturar su equipaje de mano o de que algunos viajeros que, habiendo respetado las normas, tengan que viajar incómodos con sus pertenencias entre las piernas o con su equipaje en la otra punta del avión en lugar de cerca de su asiento.

Por eso hay que recordar que, si le echamos cara al tema del equipaje de mano, no sólo estamos jorobando a la compañía y sus trabajadores, sino también a viajeros que no deben culpa y que tal vez hayan pagado un dinero extra por facturar sus pertenencias, porque no son viajeros insolidarios.

Sobra decir que, si todos nos comportamos de esa manera, no será extraño que las compañías aéreas vuelvan a ponerse hiper-restrictivas y que, al final, salgamos todos perdiendo.

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