trineo laponia

El lago bajo el hielo y el trineo: historias de Laponia

Tras nuestra llegada a Jokitörmä, nos instalamos en la estupenda casa que habíamos alquilado. La dueña nos había encontrado un contacto para hacer una excursión con motos de nieve, y vendría al día siguiente para organizar la actividad.

Además de por las ganas que teníamos de probar las motos de nieve, la llegada del día nos traería nuestra primera visión de Laponia pues, al haber llegado de noche, aún no habíamos podido apreciar en todo su esplendor la belleza del paisaje invernal.

Tal vez por ser de Canarias siento una especial debilidad por los paisajes nevados; me parecen preciosos e impresionantes, y Laponia no me defraudó. En este caso, se podía aplicar eso de, ¿no querías nieve? “pues toma dos tazas".

Paisaje de Laponia

Todo lo que nos rodeaba era nieve y más nieve, además de la bonita: nieve esponjosa e impoluta, tan lisa que parece que te está llamando a gritos para que seas tú el primero que deje una huella en ella.

Pero, más allá del impresionante paisaje del que podíamos disfrutar con solo abrir la puerta, la excursión con las motos de nieve fue el comienzo de una serie de eventos que acabaron por convertir nuestro viaje a Laponia en una experiencia inolvidable.

Aquí va la segunda entrega de esta serie de historias ocurridas más allá del círculo polar ártico (la primera puedes leerla aquí):

Imprevistos ​​​​​en Laponia

La mujer que nos llevaría a pasearnos por la zona apareció en nuestro alojamiento con dos motos de nieve, una de ellas con un trineo enganchado.

Como éramos cinco, nos iríamos turnando para conducir una de las motos, mientras el resto iríamos remolcadas en el trineo por la dueña de las motos.

moto de nieve laponia
trineo laponia

Me pareció súper divertido, tanto conducir la moto como ir en el trineo. Eso sí, ambas cosas tienen su truco y hay que andar espabilado. Una de las veces, que iba la última en el trineo, se ve que me relajé demasiado y salí disparada al coger una curva (se de algunas que se van a reír un rato recordando esto...).

No me paso nada porque caí sobre un buen montón de nieve y, aunque nos reímos mucho, el resto del trayecto en trineo me preocupé en agarrarme mejor.

excursión moto de nieve laponia

Llegamos hasta una zona muy llana; paramos, andamos un poco y la chica nos pidió que guardáramos silencio un segundo. Entonces, bajo nuestros pies se oyó como un sonido sordo, distante y a la vez cercano, algo extraño.

¡Estábamos sobre un lago completamente helado! Bajo la gruesa capa de hielo el lago seguía vivo, y era posible escuchar sus quejidos... más magia en Laponia.

Es realmente impresionante apreciar como un lago tan inmenso queda totalmente aislado por la acción del frío. Si nadie te lo dice ni te invita a pararte a escuchar, probablemente pasaría desapercibido para cualquier foráneo.

Volvimos a las motos para continuar explorando las llanuras heladas, solo interrumpidas por árboles nevados dignos de la mejor postal navideña.

Sin embargo, no llegaríamos mucho más lejos, porque ocurriría el desencadenante que cambió el rumbo de nuestro viaje.

El enganche del trineo se rompió y no había espacio para volver todas en solo dos motos…

laponia nieve
Si te gusta, comparte!
Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on PinterestShare on Google+Share on LinkedInEmail this to someone

4 comentarios en “El lago bajo el hielo y el trineo: historias de Laponia

Comparte tus dudas y experiencias, ¡Exprésate!