tiburones ballena

Nadando con tiburones ballena en Puerto Princesa

Ya he contado como, de casualidad, paseando por Puerto Princesa, descubrimos un lugar en el que contratar una excursión sostenible y respetuosa con el bienestar animal para ver y nadar con tiburones ballena.

Ahora quiero hablarte con pelos y señales de la excursión en sí: precio, desarrollo, impresiones y demás. Y dónde contratarla claro.

Una experiencia inolvidable:
Nadar con tiburones ballena en Puerto Princesa

Para darle un toque de humor y dramatismo a la historia... 😉

El precio

El precio de esta excursión es de 1800 pesos por persona, unos 33 euros. No es nada cara ya que, además de buscar y nadar con tiburones ballena (si todo iba bien), incluía recogida en el hotel, transporte hasta el barco, el trayecto inverso una vez acabada la actividad y comida en el barco.

El precio también incluía las gafas y el tubo de buceo/snorkel. Las aletas se podían alquilar antes de zarpar. No recuerdo el precio, pero no eran caras.

Yo las alquilé y recomendaría hacer lo mismo a aquellos que no viajen con sus propias aletas. El tiburón ballena da un suave coletazo y se pone en la otra punta del planeta; aunque gentil, es rapidísimo, así que las aletas vienen estupendamente para poder observarlo con más calma y comodidad.

Nosotros pagamos la mitad del importe en la agencia y el resto lo entregamos una vez en el barco.

Desarrollo de la experiencia: nadar con tiburones ballena

La excursión comenzaba a eso de las 7 de la mañana, así que nos tocó madrugar, ya que entorno a las 6:30 pasarían a por nosotros.

Fuimos los primeros a los que recogieron con la van que nos llevaría hasta el barco. Estábamos entusiasmados.

En ese momento estábamos dándonos un “pequeño lujo” alojándonos en el Paboreal Boutique Hotel, un sitio increíble con unos dueños que fueron más amigos que hospedadores. En el hotel nadie sabía de la existencia de esta pequeña agencia ni de la posibilidad de ver tiburones ballena en Puerto Princesa.

Lo mismo nos comentó Duncan*, el segundo en subirse a la van, un chico inglés que se dedica a fotografiar tiburones ballena y que se sorprendía sobre cómo pudimos dar con el sitio sin que nadie nos lo contara. Por lo tanto, nos dimos cuenta de que todo había sido un golpe de suerte.

*Tuvimos la fortuna de compartir esta experiencia con Duncan y ver a un profesional de la fotografía submarina en acción. Te recomiendo que le eches un ojo a su Instagram y/o a su sitio web, tiene fotos increíbles, no sólo de tiburones ballena si no de muchas otras temáticas.

Tras recoger a todos los pasajeros nos llevaron a la zona de la avenida marítima de Puerto Princesa, el City Baywalk. Allí embarcamos en un pequeño barco tipo bangka motorizado, firmamos un documento declarando que se entendían los riesgos de la actividad y demás, y los que quisimos tuvimos la oportunidad de alquilar aletas.

Zarpamos y estuvimos un par de horas navegando antes de acercarnos a la zona en la que se suelen avistar tiburones ballena. El barco tenía un pequeño tejadillo que permitía protegerse del sol, esencial si se está muchas horas en alta mar.

También contaba con un pequeño aseo, con muy poca privacidad, ya que solo te separaba del resto una cortinilla, pero algo es algo. Generalmente en este tipo de excursiones no hay baño, así que se agradecía tener uno a mano fuera como fuese.

A medida que nos acercábamos al lugar clave, la guía que nos acompañaba nos explicó cómo llevaríamos a cabo la experiencia si teníamos la suerte de toparnos con algún tiburón ballena. Me gustó que, toda la tripulación en general, unas 3 o 4 personas, hacía hincapié en las buenas prácticas:

-No tocar al tiburón ballena

-No acosarlo incansablemente

-Ser lo más sigilosos posible para no asustarlo (si, es gigantesco, pero nos tiene miedo. Normal, somos una especie un poco avasalladora)

-No tirar basura al mar en ningún momento (había papelera disponible en el barco)

-Había un rinconcito en el que se podía fumar y, por supuesto, recalcaron que las colillas iban a la papelera y no al mar

Cosas lógicas y obvias, pero que siempre es bueno que digan y que los responsables aseguren su cumplimiento, para controlar a aquellos turistas que no saben disfrutar sin destrozar o ensuciar.

La dinámica, en el momento de avistar un tiburón ballena fue la siguiente:

Buscando al tiburón ballena

Cuando llegamos a la zona en la que creían que podíamos localizar algún ejemplar, nos pidieron a todos los pasajeros que nos preparáramos: ropa fuera, gafas, tubo y aletas puestas.

Nos dividieron en dos grupos. Éramos en total unas 14 personas, contando con Duncan, fotógrafo experto, y con una chica brasileña que investiga a los tiburones ballena en Filipinas. Vamos, que ella estaba trabajando, no de turismo, y sabía muy bien lo que hacía. Era impresionante verla, ya que era bastante experta en apnea (freediving), lo que le permitía sumergirse junto al gigante gentil durante largo rato y a una profundidad a la que el resto no éramos capaces.

Es decir, guiris atontados o aventureros inexpertos con el tiburón ballena éramos solo 12.

Cada grupo se situaba en un lateral del barco y saltaríamos al agua de forma alterna. Esto me pareció lo mejor de todo por varios motivos. En primer lugar, por el bienestar del tiburón ballena, que no se encontraría con tanta gente a la vez en el agua. En segundo lugar, por nosotros mismos, que disfrutaríamos de forma más relajada y menos abarrotada.

Al localizar a un ejemplar, un chico se encargaba de decir que grupo saltaba primero, a la orden de ¡Jump!; cuando el tiburón se alejaba o él consideraba que le tocaba al otro grupo nos gritaba ¡Come back!; nosotros volvíamos al barco y saltaba el grupo del lado opuesto. Fácil y eficiente.

A veces el barco tenía que recolocarse o re-localizar al tiburón y otras veces era el propio tiburón el que cambiaba de lado del barco.

Pero, ¿cómo localizaban a los ejemplares de tiburón ballena?

Ni radares ni historias modernas. Esta agencia tiene tratos con algunos pescadores locales, que pasan horas en sus barcazas de pesca tradicional. Cuando los pescadores divisan algún tiburón ballena, se lo comunican a la agencia, y estos se dirigen a esa zona.

Los pescadores son capaces de detectar a los tiburones ballena, además de por su experiencia y la cantidad de horas que pasan en alta mar, por algunos signos evidentes. Por ejemplo, cuando un tiburón ballena se está alimentando, se acerca a la superficie.

Como el tiburón va “espantando” al plancton y a los pececillos hacia la superficie, las aves marinas se preparan para aprovechar un festín fácil de conseguir.

tiburones ballena signos

Por ello, un signo delator es ver un cúmulo de gaviotas u otras aves alimentándose entorno a un punto concreto; acompañado de un chapoteo y, en muchas ocasiones, una aleta dorsal del tiburón ballena emergiendo fugazmente.

Cuando un pescador lo ve, ya sabe lo que está ocurriendo y dan el aviso. A cambio, vimos cómo nuestro barco les llevaba la comida. No sé si además les pagarán algo, pero en cualquier caso creo que es una bonita forma de trabajar juntos y de forma sostenible.

El momento clave: Nadar con tiburones ballena

tiburones ballena

Tuvimos la oportunidad de ver dos ejemplares. El primero era relativamente “pequeño”, de unos 4-5 metros. El segundo era algo más grande, de unos 8-9 metros quizás.

Cada ejemplar lo vimos en varias ocasiones. En total, saltamos unas 5-6 veces al agua, aunque en una de ellas para cuando nos sumergimos ya no estaba por allí, así que no pudimos verlo. Los primeros saltos los dimos antes de comer (por cierto, la comida de la excursión estaba bastante rica), tras lo que volvimos a lanzarnos al agua unas 3 veces más, momento en el que pudimos observar al segundo ejemplar.

Como comentaba anteriormente, a veces son animales asustadizos, otras pueden acercarse si sienten curiosidad. Por ello, en su medio natural, sin que utilicen alimentación artificial para atraerlos, es importante ser rápido y sigiloso. No es la situación óptima para los inexpertos, pero es como realmente se observan animales en libertad, con pocas comodidades, algo de incertidumbre y mucha emoción.

Primer contacto con un tiburón ballena

Como habrás visto en el vídeo, cuando saltábamos al agua el tiburón generalmente no nos hacía ni caso (como debe ser) y más pronto que tarde daba un suave coletazo y se alejaba varios metros de nosotros con parsimonia pero velozmente.

Una de las veces sí que pasó que el tiburón emergió de la profundidad y se dirigió hacia nosotros, de manera que hubo que recular para dejarle paso. Tal vez tenía curiosidad, o simplemente estábamos en medio de su trayectoria. Fue acojonante a la par que emocionante. Lo puedes ver en el siguiente vídeo.

Un tiburón ballena nada asustadizo

Cuando retomamos el camino de vuelta, todos los pasajeros estábamos alucinados. Como en una nube.

Se oía por todas partes: ¡El dinero mejor invertido de mi vida! ¡Impresionante!

Yo estoy totalmente de acuerdo. Me gastaría ese dinero una y otra vez.

¿Y cuál es esa fantástica agencia de Puerto Princesa para ver tiburones ballena?

Esto es un pequeño secreto que quiero compartir contigo, pero con una condición. Esta agencia parece que tiene las cosas bastante claras, ofreciendo al turista lo que busca, pero anteponiendo el bienestar del animal y las buenas prácticas.

Por ello, te pido que demandes precisamente eso. Un solo barco, pocos turistas por excursión, no perseguir eternamente al mismo ejemplar, saltar al agua en grupos reducidos y, por supuesto, no alimentarlos para atraerlos.

Si los visitas, hazles saber que has ido con ellos precisamente porque son sostenibles y éticos y que, si hubiese sido de otra forma, como por ejemplo ocurre en Oslob, no hubieras gastado ni un céntimo en sus excursiones. Creo que eso contribuirá a que continúen haciendo las cosas bien.

Lo digo porque si no existe demanda, no habrá oferta. Si somos viajeros responsables, las empresas turísticas también tendrán que serlo siempre.

Como confío en que cumplirás con esa condición, aquí tienes los datos de la agencia:

tiburones ballena Puerto Princesa

Nombre: Dolphin & Whales Travel & Tours

Dirección: 399 Dagomboy Village, Rizal Avenue, Puerto Princesa City 5300

Contacto: Puedes contactar con ellos a través de este teléfono: +639152632105 (Toto), o a través de la siguiente dirección de correo electrónico: palawandolphinandwhales@gmail.com.

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5 comentarios en “Nadando con tiburones ballena en Puerto Princesa

  1. Mil gracias. Justo es lo que estaba buscando. alguna empresa que respetara la naturaleza de los tiburones marinos. un abrazo y gracias por el post.

    • ¡Hola Irene! Muchas gracias a ti por tu comentario y por preocuparte en buscar empresas y actividades que respeten la fauna :D. Me alegra muchísimo saber que el post te ha sido de utilidad. Disfruta de la experiencia, ¡es algo increíble! Aquí me tienes para lo que necesites. Un abrazo!

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