comercio de La Habana Cuba

Por qué Cuba no es un país apto para cualquiera

Un país te puede parecer más o menos bonito, interesante o estresante. Para gustos, colores, ¿verdad?

No obstante, más allá de nuestras preferencias personales, debemos ser capaces de comprender el país que visitamos, entender porqué es como es, y porqué nos ofrece unas cosas u otras como turistas.

Además de eso, es muy importante tener claro que se puede tener mala suerte: nos puede diluviar durante días, podemos ser víctimas de un robo, nos pueden sacar más cuartos de lo normal por ser turista, podríamos sufrir un accidente… toda una serie de desavenencias que, muchas de ellas, también podemos padecer en casa.

Pero, aunque nos ocurrieran 1000 males es muy injusto considerar que un destino es un truño como un pino, solo por nuestra mala suerte.

En cualquier caso, más que sobre la mala suerte, diría que este post, en el que hablaremos de Cuba, va sobre la desinformación y la desconsideración de algunos viajeros.

De eso, y de cómo me hierve la sangre cuando escucho el tipo de críticas de las que hablaremos aquí, porque, además, casi siempre son lanzadas a destinos menos favorecidos económica, política y socialmente; destinos a los que el turismo les supone una oportunidad o recurso enorme para progresar y mejorar su calidad de vida.

Ese es el caso de Cuba, donde la actividad turística es una entrada de dinero fundamental para el país, que tiene muchas otras posibles vías económicas bloqueadas por el embargo estadounidense.

Los que me lean con frecuencia ya sabrán que Cuba tiene mi corazón ganado, y por ello me siento en la obligación de salir en su defensa y, además, poner en aviso a futuros viajeros para que no haya sorpresas ni decepciones cuando visiten el país.

El detonante: la quejica que viajó a Cuba

El detonante de este post es un vídeo que he visto en Youtube. No voy a regalarle un link ni a darle publicidad gratuita a la muchacha en cuestión y tampoco pretendo fomentar el escarnio: por ello, ni si quiera diré su nombre, simplemente haré mención al contenido del vídeo porque me parece que es bastante ilustrativo para lo que quiero comentar aquí.

Como decía, la muchacha en cuestión tiene un vídeo de su viaje a Cuba, concretamente por La Habana y Varadero, donde suelta unas cuantas quejas sobre su viaje y sobre Cuba. Cierto es que tuvo mala suerte con algunos aspectos de su aventura, como retrasos de vuelo, transporte por tierra e incluso una confrontación física con una persona local del país; pero poco tiene que ver la calidad o valor de un destino con esa mala suerte.

En el vídeo se queja de cosas tan absurdas (al menos para mí) como que en Cuba no se puede utilizar Snapchat. ¡My God! ¡Que se pare el mundo! ¡Cubanos insensatos, cómo priváis a los turistas de sus postureos sociales! (nótese la ironía, por favor).

También se queja de lo cutre que son las habitaciones de su hotel, de que el “minibar” de su habitación estaba vacío (al parecer nadie le dijo que simplemente era una nevera y no un minibar) y hace referencia a que los coches en Cuba son tan viejos que ni funcionan…

Bien, yo no soy cubana, pero sí soy capaz de empatizar, tal vez porque me molesté o informé sobre la idiosincrasia del país, o tal vez es que soy muy poco exigente en mis viajes, no lo sé; pero, si yo fuera cubana, creo que me molestarían esas quejas tan banales y tan injustas, sobre todo teniendo en cuenta la situación del país y sus habitantes.  

En cualquier caso, si tienes en mente viajar a Cuba no me gustaría que volvieras con las mismas quejas que la chica del vídeo. Para evitarlo, es importante que conozcas la realidad del país, sus características y las condiciones de sus servicios, así como las razones de porqué las cosas funcionan como funcionan en esta isla caribeña.

Por ello te animo a seguir leyendo y descubrir si Cuba está hecha para ti; o, mejor, para saber si tú estás hecho para ella.

Lo que debes saber para no convertirte en un quejica durante tu viaje a Cuba

Los estándares de los hoteles cubanos

Empezamos por algo gordo, los hoteles. Muchos turistas cuando piensan en viajar a Cuba se imaginan en un hotelazo, a pie de la playa de Varadero, con habitaciones de revista y lujos y comodidades por todas partes.

Probablemente existan, pero supongo que están tan alejadísimos de mi presupuesto que no lo he podido comprobar de primera mano en ninguno de los dos viajes que he hecho a Cuba.

Me atrevería a decir que en Cuba solo hay hoteles de presupuesto medio y de presupuesto alto. Ya he comentado en otras ocasiones que el concepto de hostal o albergue aún no está desarrollado en el país, y por eso he recomendado en varios artículos optar por alojarse en casa particulares.

Yo he estado en dos hoteles de cadenas españolas (durante mi primer viaje) y en un todo incluido de una cadena cubana (una noche durante mi último viaje a Cuba). Para que te hagas una idea, en este último viaje la noche de hotel con todo incluido costaba unos 50 euros por persona.

hotel viaje a cuba

Por 50 euros en muchas ciudades europeas probablemente tendríamos una habitación preciosa, moderna, impoluta, totalmente equipada y unos buenos servicios de hotel (aunque muy probablemente sin el todo incluido de comidas y bebidas).

Pero es Cuba. En Cuba por lo general los estándares de los hoteles son mucho más bajos que los que tenemos en Europa. Alguna grieta en la pared, ni rastro del ansiado minibar de la muchacha del vídeo, sin televisor, sin secador de pelo, alguna gotera en algún rincón del hotel, servicios a veces un poco caóticos, etc.

Las cadenas españolas, aunque, en base a mi experiencia, cuentan con mejores servicios en cuanto a la piscina y el servicio todo incluido (en Varadero), tampoco diría que están a la misma altura que la media de los hoteles en Europa. Las habitaciones están más descuidadas y más viejas que un hotel de precio equivalente en nuestro continente.

¿Es entonces imposible disfrutar de un “hotel nivel europeo” en Cuba? Seguramente no, pero tendrás que pagar bastante más que 50 euros por noche.

Si quieres gastar poco o amortizar al máximo tu dinero, repito, te animo a que te alojes en casas particulares (aquí tienes una lista de casas recomendables).

Si eres muy tiquismiquis y quieres un alojamiento top, no te quedará otra que rascarte bien el bolsillo y, aun así, yo iría preparada para llevarme alguna sorpresa.

Los viejos almendrones

Una de dos, o la chica del vídeo tuvo muy mala suerte o está acostumbrada a cosas demasiado high class. Bueno, también puede ser que se haya montado una vez en almendrón y, con solo una experiencia es capaz de juzgar todos los coches de Cuba. No lo sé.

Durante mi último viaje a Cuba podríamos decir que jugamos al “de almendrón a almendrón y tiro porque me toca”. Vamos que montamos en coches antiguos de casi todas las clases y estados de conservación.

Partiendo de la base de que, en mi opinión, los almendrones son una verdadera pasada de coches, súper bonitos y muy antiguos, creo que el mundo debería estar agradecido de que los cubanos hayan sido capaces de hacer piruetas para mantener y prolongar la vida de estos automóviles.

En serio. Pasear por las calles de Cuba es como sumergirse en un museo automovilístico. En Europa hay gente que paga verdaderos dinerales por tener uno de esos coches antiguos y yo, personalmente, nunca he tenido la oportunidad de montar en uno de ellos fuera de Cuba.

Viaje a Cuba

Es cierto que algunos almendrones están destartalados, pero es que el mantenimiento de esos coches resulta ser complicado y caro por varios motivos, empezando porque son coches tan antiguos que conseguir piezas de repuesto es una tarea casi imposible para los cubanos.

Si a ello le sumamos, de nuevo, el bloqueo al que está sometido el país y la enorme dificultad que tienen los habitantes para realizar compras en otros países, la cosa se complica más. No podemos olvidar que no todos los seres de este planeta se pueden meter en Amazon o eBay y tener lo que necesitan al día siguiente en la puerta de casa.

Pero, la escasez de piezas y la dificultad para conseguirlas no son las únicas barreras. Hay al menos una más, probablemente más limitante si cabe: la economía.

La economía de la mayoría de los cubanos es muy inferior a la de la inmensa mayoría de españoles o europeos. A su bajo poder adquisitivo se le suma que las piezas de repuesto les cuestan un dineral, sobre todo si tienen que traerlas del exterior y/o si tienen que modificarlas porque no son las originales del coche en cuestión (que es lo que suele ocurrir a día de hoy).

Dicho esto, y conociendo los malabarismos que tienen que hacer los cubanos para mantener sus almendrones en condiciones, me parece un poco injusto quejarnos; sobre todo porque en Cuba en realidad hay alternativas a los viejitos almendrones. Hoy en día existen taxis totalmente nuevos con aire acondicionado y muy cómodos, pero, claro, los trayectos son más caros.

¡Aaaamigo!, queremos muy bueno, muy bonito y muy barato; pero la cosa no funciona así casi nunca, en casi ningún lugar del mundo.

Si queremos vivir una experiencia auténtica, divertida y diferente montando en almendrón, y encima queremos pagar pocos pesos, por lo menos vamos a no quejarnos si se nos calienta un poco el culete en el asiento, si el coche lleva banda sonora de serie (tacatatum tactactataaatum) o si en vez de aire acondicionado, como dicen los cubanos, tenemos “aire ventilado” (abres la ventana y te ventilas).

De todas formas, no pienses que todos los almendrones están hechos polvo. ¡Algunos están mil veces mejor que mi coche!, que tiene muchos menos años. Eso sí, lo del aire ventilado es insalvable.

almendrones cubanos viaje a Cuba

El internet y restricciones relacionadas

Cuando viajé a Cuba por primera vez, el internet estaba totalmente ausente, al menos de la forma que lo utilizamos hoy en día. Unos 7 años después, es posible conectarse al mundo virtual desde territorio cubano con el móvil, tablet u ordenador.

No te voy a engañar. No es óptimo, no es precisamente cómodo y no dispondrás de él como dispones en Europa u otros lugares del mundo.

Es decir, el internet en Cuba es limitado y lo más incordio en cuanto a su uso es, probablemente, el hecho de que tendrás que desplazarte a un punto WiFi para poder conectarte, ya que son muy pocos los negocios que cuentan con internet propio (generalmente hoteles top).

Ahora bien, existen puntos WiFi por todo el país, por lo que, dentro de la “incomodidad” de tener que salir a la calle para conectarte, es accesible desde casi cualquier rincón de Cuba. En ciudades principales como La Habana o Trinidad, existen muchos puntos WiFi repartidos por diferentes zonas.

Curiosamente Varadero, que es el foco turístico por excelencia, es uno de los lugares con menos puntos WiFi, o al menos donde a mí me resultó más lioso poder conectarme.

punto wifi viaje a cuba

Gente conectada en un punto WiFi de Viñales, Cuba

Como ya mencionaba, a la muchacha del vídeo que me ha empujado a escribir este post le supuso un incordio no poder utilizar Snapchat en Cuba.

Además de que es bastante triste que alguien no pueda desconectar del mundo virtual para solo disfrutar del mundo real por unos pocos días, de nuevo, no debería sorprendernos que nos encontremos con este tipo de limitaciones en Cuba.

De hecho, si nos coge por sorpresa es porque probablemente no nos hemos informado adecuadamente sobre el país antes de embarcarnos en nuestra aventura.

Debido a la situación política y, nuevamente, también debido al bloqueo las fuentes de información y los recursos tipo internet no son como los que disfrutamos en nuestro país. Por un lado, está la limitación de recursos, y por otro la censura o control de la información y las actividades por parte del gobierno cubano.

¿Qué tiene que ver el bloqueo con esto? Pues que la eterna confrontación Estados Unidos-Cuba hace que las relaciones con las empresas americanas no sean precisamente sencillas.

Es lo que pasaba, por ejemplo, con Airbnb. Hasta hace muy pocos años la aplicación no se podía utilizar en Cuba, ya que al tratarse de una empresa estadounidense no conseguían los acuerdos y permisos necesarios para funcionar en el país.

Desde hace un par de años o tres, y probablemente debido al aumento del negocio de casas particulares como alojamiento turístico, sí se puede utilizar Airbnb en Cuba aunque la situación está cogida con pinzas. Por ello, a veces no funciona correctamente y nadie le asegura a Airbnb y a sus usuarios que en un futuro el gobierno cubano no decida caparla nuevamente.

Snapchat también es una empresa de origen americano, con el añadido de que, a diferencia de Airbnb, a priori no le reporta ningún beneficio al gobierno o la industria turística del país, ya que simplemente es una herramienta de carácter social.

Además, teniendo en cuenta la limitación de acceso a internet, no creo que dicha red social sea una prioridad para los cubanos. Nosotros podemos acceder en cualquier momento a cualquier red social con nuestros datos móviles, pero desafortunadamente eso en Cuba aún no existe.

Cabe destacar que yo no probé a utilizar Snapchat en Cuba, así que no pude comprobar en primera persona si me funcionaba o no. Pero vamos, que no deberías sorprenderte si una vez allí la aplicación no te churula.

También es posible tener problemas a la hora de reservar vuelos online directamente desde el país, así como no es posible reservar alojamiento, tanto desde Cuba como desde el exterior, a través de Booking.

Llamar por teléfono desde una cabina también es bastante odisea. Por tanto, en general podríamos decir que Cuba es un país no apto (o al menos poco recomendable) para los que necesitan estar conectados con el resto del mundo 24 horas, 7 días a la semana; o para quienes no están dispuestos a mentalizarse de que probablemente tendrán algunas dificultades para contactar con su familia y amigos durante su viaje.

No obstante he de decir que yo con el WiFi funcioné bastante bien y me comunicaba con mi familia y amigos a través de Whatsapp o Facebook sin problema.

La escasez de productos básicos y no tan básicos

Una vez más, la situación política y las relaciones internacionales de Cuba quedan patente en el día a día de la isla, en este caso en relación a la disponibilidad de diversos productos.

Es importante estar al tanto de esto no solo para evitar quejas algo superficiales, como: ¡Oh, no venden mi champú Pantene favorito!; sino, en este caso, para prepararnos para lo que sí puede ser importante, como, por ejemplo, la disponibilidad de medicamentos (por ello siempre debemos llevarnos un botiquín de viaje en condiciones).

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Si quieres viajar a Cuba y eres exigente con los productos que utilizas o lo que necesitas para estar satisfecho, debes mentalizarte de que allí a menudo te encontrarás supermercados con estanterías prácticamente vacías, marcas habituales para nosotros que allí son directamente inexistentes o productos que no conseguirás con facilidad.

En mi última visita al país, por ejemplo, estuvimos buscando champú durante varios días. Sí, por sorprendente que parezca; y no buscaba un champú o marca concreta, cualquiera me valía.

En varios supermercados y tiendecitas a los que entramos no tenían ni un solo champú. Al final lo encontramos de pura casualidad, cuando ya habíamos desistido en nuestra búsqueda, en la tienda de una gasolinera.

Lo mismo para un bikini, que nunca llegamos a comprar, y un secador, que ya contaré la historia porque no tiene desperdicio, que querían comprar mis compis de viaje.

Definitivamente en Cuba las cosas no son tan fáciles como pueden serlo en nuestro país. Aun preguntando y moviéndote mucho hay cosas que cuesta demasiado encontrar y, si das con ellas, lo más probable es que no tengas mucho donde elegir.

Pero, antes de quejarte al dependiente o a tu alojamiento, recuerda que quienes tienen que lidiar con esas carencias a diario son los propios cubanos. Si no es un artículo de primera necesidad, aguántate y/o adáptate, porque es lo que hay.

En definitiva, lo mejor es que, si hay algo que sabes que vas a necesitar o que quieres utilizar durante tu viaje a Cuba, te lo lleves desde casa.

Cómo disfrutar de tu viaje a Cuba sin llevarte sorpresas ni decepciones

Hay muchas más quejas algo desconsideradas o poco solidarias que las que he comentado más arriba, pero como no quiero convertirme en la quejica de los viajeros quejicas, mejor voy a acabar intentando dar algunos consejos más directos para que nada te pille por sorpresa y seas capaz de adaptarte a la dinámica y las características del país.

Si tienes en mente un viaje a Cuba y quieres comprender este país te recomendaría que no olvides que:

  • La situación política del país es especial y muy diferente a la nuestra
  • La situación económica de los cubanos es probablemente mucho más precaria que la tuya
  • La inmensa mayoría de la población tiene nivel universitario, ya que la educación es totalmente gratuita. De hecho, es probable que tu taxista sea ingeniero.
  • Es probable que tengas que prescindir de algunos lujos materiales a los que aquí estamos acostumbrados. Aprovecha y enriquécete con tu viaje
  • Para comprender al país y a su gente tendrás que escuchar las historias de los cubanos
  • Te guste o no tendrás que practicar slow travel. La logística del país y el carácter de los cubanos no es compatible con viajeros con prisa
  • Si te pilla la lluvia o una ola de calor, es simplemente mala suerte. ¡Nadie tiene la culpa!
  • Sí, muchas casas coloniales de La Habana están “hechas pedazos”, y a día de hoy diría que es incluso parte de su encanto. ¿Qué serían preciosísimas rehabilitadas? Puede ser, ellos lo saben, no hace falta que se lo recuerdes.
  • Si eres un poco antisocial o simplemente no te sientes cómodo cuando la gente se te acerca, te toca o te habla constantemente… vas a tener que ejercitar mucho tu paciencia. Los cubanos son así y dudo que puedas cambiarlo. Alternativamente, Alemania también es un país muy bonito :p ;).

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