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camisetas de fútbol en bangkok

La historia del estúpido y las camisetas de fútbol en Bangkok

Hoy me ha venido a la cabeza un recuerdo que por mucho que pase el tiempo me sigue haciendo enfadar.

Ocurrió en Bangkok, capital de Tailandia.

Hayas viajado o no a este destino, es muy probable que sepas que este país asiático es una mina de oro para comprar determinados artículos, ya sean textiles o de otra naturaleza.

Y es que además de tener productos locales a precios bajos, Bangkok resulta ser un lugar especialmente conveniente para aquellos que quieren comprar falsificaciones muy logradas de productos de alta gama y elevado coste.

Así, en casi cualquier rincón de la ciudad es posible encontrar tiendas y puestos que venden bolsos de marca, perfumes o relojes de alta gama falsificados al milímetro (o eso dicen; yo no distingo una marca de otra, como para detectar fallos de falsificación…).

Pero de todos esos productos hay uno que se lleva la palma: las camisetas de fútbol.

Sí, puedes encontrar todo tipo de camisetas de fútbol en Bangkok, desde equipos tailandeses, pasando por la equipación de la selección nacional del país que se te ocurra, hasta, por supuesto, equipajes de diferentes años del Barcelona o el Real Madrid, dos de los top sellers.

Puesto que no son camisetas oficiales, y, además en muchos casos el turista sale ganando al cambio (si la moneda de su país es más fuerte que el baht tailandés), el precio de este producto es muy inferior al de la versión original comprada, por ejemplo, en España.

Así, son muchos los turistas que viajan "a caso hecho", o aprovechan que están en Tailandia, para comprar a granel camisetas de fútbol en Bangkok.

Ya puestos en situación, toca contarte de verdad la historieta que ha dado origen a este post y para la cual no tengo intención de dulcificar mis verdaderos sentimientos. Por ello creo que podemos titularla de la siguiente manera:

El estúpido de las camisetas de fútbol en Bangkok

Estábamos en una tienda de Bangkok mirando tranquilamente las infinitas camisetas de fútbol que allí había. No es que yo tenga especial interés, pero Rafa sí que es un tremendo fan de todos los deportes habidos y por haber, así que no tenía escapatoria.

Entonces entró un hombre y preguntó a toda velocidad, con lo que me pareció un marcado acento inglés británico, que si tenían camisetas de Tailandia. El dependiente le dijo que por supuesto, y entonces el extranjero empezó a negociar el precio porque al parecer quería llevarse muchísimas camisetas; vamos, que era uno de los que hacen compras a granel para aprovechar los precios más bajos.

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Durante la conversación, el extranjero ya empezó a mostrar su impertinencia, insistiendo, por ejemplo, en si las camisetas eran buenas o si iban a ser una mierda.

Llegados a un punto, le pidió al dependiente tailandés que le enseñara las camisetas que tenía del equipo sobre el que le había preguntado.

Entonces, lo invitó a subir a la planta de arriba. Unos segundos después nosotros también subimos a la segunda planta y, mientras Rafa miraba camisetas, el dependiente se fue a buscar lo que el extranjero le había pedido.

Entonces apareció con un par de camisetas de fútbol en las manos y se las mostró. Fue en ese momento cuando el extranjero impertinente se convirtió en un estúpido en toda regla, así que a partir de aquí me referiré a él como lo que demostró ser.

El estúpido empezó a increpar al amable dependiente de una manera nada educada; replico en inglés lo que dijo para que entiendas de dónde surgió lo que era una confusión simpática pero que el estúpido prefirió tomarse de mala manera a saber por qué: “What the fuck is this; I do not want shit t-shirts from Thailand, I told you I want them from Ireland!

Para cualquier oído no inglés o simplemente para cualquier persona que, aun teniendo un buen nivel de inglés, no esté habituada a los diferentes acentos de dicha lengua Thailand” y “Ireland” suenan prácticamente igual. Especialmente si la persona que te lo dice lo hace a toda velocidad asumiendo que hablas su lengua a la perfección, a pesar de estar en un país de habla no inglesa.

Y puedo asegurar que la confusión era de lo más comprensible; yo misma había entendido Thailand, que además era el país en el que estábamos, por lo que el cerebro evidentemente hace asociaciones rápidas y lógicas.

En cualquier caso, la reacción del dependiente fue la que se esperaría de cualquier persona normal, simpática y, sobre todo, respetuosa; se empezó a reír mientras se disculpaba en plan: “Andaaa, ¡lo siento!; ¡había entendido Tailandia!

Pero los estúpidos no saben reaccionar con normalidad y simpatía, sino con estupidez y antipatía. Así que, para rematar su lamentable exhibición de falta de respeto y exceso de soberbia, el estúpido, en lugar de reírse de la confusión y soltar un “no pasa nada”, continuó “luciéndose”.

Así, le preguntó al dependiente que si entonces tenía o no tenía camisetas de Irlanda, con un tono bastante borde por supuesto, y cuando el dependiente le dijo que no, se marchó de muy malas maneras diciendo en voz alta “fucking idiot” (maldito idiota) …

Y yo me pregunto…

¿Por qué carajo hay gente que se cree el rey/la reina del mundo? ¿Cómo es posible que vayas a un país extranjero y pretendas que te entiendan al dedillo en tu propio idioma sin ni si quiera procurar hablar despacio y vocalizando?

¿Por qué motivo se menosprecia a alguien que nos trata con amabilidad? Y, sobre todo me pregunto, ¿por qué hacer un mundo de lo que simplemente es una situación simpática y sin malicia?

No sé si es así o no, pero después de muchos años viajando tengo la impresión de que este tipo de cosas ocurren especialmente en países donde la gente es más humilde, más servicial y más paciente. Es que, ¿el hecho de que te traten bien hace que se te suba a la cabeza? ¿o es una cuestión de clases, de “caché”? ¿Todavía hay ignorantes que se creen mejor que otros por su estatus económico o el de su país de procedencia?

Vas a comprar camisetas de fútbol a Bangkok, que tal vez está en la otra punta del mundo de tu lugar de origen, para pagar por ellas cuatro duros y ahorrarte dinero; y, además de eso, no solo exiges calidad máxima, sino que eres incapaz de tratar con respeto a la gente del país porque no entiende tu idioma a la perfección... pues, tío, quédate en tu casa.

Sí, si eres un borde, de verdad, quédate en tu casa. Si viajas para que te sirvan y estén a tu disposición en todo momento y sin fallos, de verdad, QUÉDATE EN TU CASA.

Porque son este tipo de turistas los que hacen que en muchos lugares del mundo la gente local termine hastiada del turismo; y pasen de ser amables y estar dispuestos a ayudar a no querer saber nada de aquellos que visitan su país.

No sé si el estúpido habrá conseguido comprar todas esas camisetas de fútbol en Bangkok, pero no puedo evitar desear que, de haberlo hecho, le haya pasado algo catastrófico con ellas; no sé, que se le hayan desintegrado al meterlas en la lavadora o, mejor aún, que lo hayan parado en aduanas y le haya caído una buena multa.

O, puestos a soñar con el karma, que al abrir su maleta llena de camisetas de Ireland, alguien le hubiese dado el cambiazo y solo encontrara camisetas de Thailand. ¿No sería maravilloso?

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