fbpx
copenhague en bicicleta

Guía para visitar Copenhague en bici

Durante tres años consecutivos Copenhague ha recibido el título de World's most bicycle-friendly city, o lo que vendría a ser algo así como la mejor ciudad del mundo para los ciclistas.

Y es que en esta ciudad, y en Dinamarca en general, la vida se la pasan a dos ruedas. Para ir a trabajar, para llevar a los peques al cole, para volver de fiesta, para hacer la compra... ¡para todo!

Los daneses se mueven en bicicleta haga sol, llueva o nieve. Y no solo es que se desplacen con este saludable y sostenible medio de transporte, es que además están súper bien organizados.

Los ciclistas tienen siempre preferencia, cuentan con señalización propia en muchos casos y utilizan gestos específicos tanto para comunicarse con otros ciclistas como con vehículos a motor.

Por todo ello, explorar Copenhague en bicicleta es una auténtica gozada, además de una forma estupenda de meterte de lleno en el estilo de vida danés y sentirte uno más durante tu estancia en la ciudad.

No son las únicas razones. Utilizar una bicicleta te dará muchísima más flexibilidad a la hora de explorar la ciudad y te ocasionará menos complicaciones que un coche de alquiler (que, la verdad, además de ser más caro, en este caso no es ni necesario ni conveniente para moverte por la ciudad).

Por si todo eso fuera poco, explorando Copenhague en bici también serás un viajero más sostenible, puesto que no contribuirás a generar tráfico y la polución derivada de este, ni consumirás combustible.

Todo son ventajas, pero para disfrutar de la experiencia conviene conocer el funcionamiento de esta forma de transporte en la ciudad, que es de lo que vamos a hablar en esta ocasión.

Muchas de las reglas que rigen la circulación ciclista en Dinamarca son de sentido común o las mismas que si circuláramos con un vehículo a motor.

Sin embargo, es cierto que para alguien que no esté acostumbrado a circular en bicicleta o para personas que no tengan carnet de conducir pueden no ser tan evidentes o incluso resultarles totalmente desconocidas.

De ahí la razón de este post, en el que encontrarás toda la información que necesitas para evitar problemas y confusiones, para disfrutar al circular en bicicleta por Copenhague y para no entorpecer a los daneses que tan acostumbrados están a moverse así por la ciudad.

Guía para moverte por Copenhague en bicicleta como un danés más

#1 Cuando vayas en bicicleta por Copenhague, mantente siempre a la derecha.

#2 Cuando vayas a detenerte, levanta la mano antes de pararte para indicarle a los ciclistas que están circulando detrás de ti que frenen y/o que deberán esquivarte. Esto es especialmente importante si no puedes abandonar el carril directamente, por ejemplo, porque tienes un bordillo que te lo impide.

La señal que debes hacer es sencilla. Antes de pararte levanta el brazo en ángulo de 90º con la palma extendida y los dedos apuntando hacia arriba. Hazlo con suficiente antelación para que al resto de ciclistas les de tiempo de reaccionar.

#3 Cuando vayas a girar, indica con claridad que vas a hacer un cambio de sentido y que te vas a cruzar en el camino de aquellos que estén circulando.

La señal que utilizan los daneses para indicar un cambio de sentido mientras circulan en bicicleta, y la que tendrás que realizar tu también si recorres Copenhague a dos ruedas, consiste simplemente en extender totalmente el brazo derecho o izquierdo en función del sentido en el que vayas a girar o desviarte.

#4 Siempre que vayas a adelantar a otros ciclistas hazlo por la izquierda.

#5 Antes de adelantar a otros ciclistas y girar o cruzarte en el camino, mira siempre por encima de tu hombro izquierdo para asegurarte de que no viene por el carril bici ningún ciclista que también esté adelantando o cualquier otro vehículo si circulas por una carretera compartida.

#6 No circules en dirección contraria ni en los carriles bici ni por la carretera. Tampoco vayas montado en bici por las aceras, los pasos de peatones ni las calles peatonales.

Como decía antes, Copenhague está perfectamente adaptada para los ciclistas, así que no hay nada que justifique que no se sigan las normas de circulación ni que no se respeten los espacios libres de bicicletas (que los hay, porque los peatones también tienen que tener su espacio).

Los carriles bicis, independientes o integrados en la carretera, están bien señalizados, así que podrás saber siempre cuál es el sentido de circulación. Puedes encontrarte carriles de doble sentido, en cuyo caso estará indicado, pero por lo general, si son carriles exclusivos para bicis, hay uno para cada sentido en lados opuestos de la calle o carretera junto a la que discurren.

De la misma manera, si tienes carril exclusivo para bicis no invadas la carretera por la que circulan vehículos motorizados. Te van a increpar y con razón, porque teniendo todo tan organizadito como lo tienen no hay necesidad de generar caos en el tráfico.

Esto último lo digo así de directo porque mientras vivía en Copenhague me pasó con algunos amigos que me visitaron (y no me hicieron caso...); creo que como en muchos lugares de España las bicis circulan por donde buenamente pueden, se tiende a extrapolar a otros lugares, pero lo cierto es que en Copenhague no solo no es necesario sino que es contraproducente.

Así, que, circula con la bici solo por donde corresponda y así solo verás la cara amable de los daneses, que en su mayoría son encantadores y comprensivos.

#7 No está permitido circular en bicicleta en los parques del centro de Copenhague. En cualquier caso, las prohibiciones y limitaciones para ciclistas siempre suelen estar indicadas con alguna señal. 

Si te encuentras en un lugar en el que tienes dudas sobre si puedes circular en bici o no, fíjate en el entorno para localizar las señales. En su defecto, mira qué hace el resto: si todos van andando y con la bicicleta a un lado será indicativo de que muy probablemente está prohibido ir montado en la bici por esa zona.

Si aún así no te queda claro, pregunta; los daneses hablan muy bien inglés y por lo general siempre están dispuestos a ayudar, así que estoy segura de que te aclararán las dudas.

#8 Cuando escuches detrás de ti un único toque corto de un timbre significa que alguien quiere o va a adelantarte, por lo que tendrás que mantenerte a la derecha para dejarle espacio y, por supuesto, no debes cruzarte o cambiar de dirección en ese momento o tendrás un accidente.

Si eres tu el/la que va a adelantar a otro ciclista simplemente haz lo mismo. Da un timbrazo corto y verás como el ciclista que llevas delante enseguida reacciona y te hace espacio si es necesario.

#9 Al igual que ocurre con los coches, cuando la luz del día se agota es necesario usar luces que mejoren la visibilidad de los vehículos. Así, desde que anochece hasta que amanece, para moverte por Copenhague en bici tendrás que usar luces delanteras y traseras.

Por lo general la luz delantera es blanca y la trasera roja, aunque aquí lo más importante es contar con la luz que sea para que otros vehículos puedan vernos en la oscuridad.

Si alquilas una bicicleta lo normal es que te venga equipada con luces, en cuyo caso solo tendrás que asegurarte de qué tipo son, para saber si debes estar pendiente de encenderlas o no, y comprobar que funcionan. 

Es importante sobre todo acordarnos de la luz trasera, que es la que más fácil olvidamos comprobar. En algunos casos tendrás que encenderlas con un botón y en otros casos son luces que funcionan con dinamo, por lo que tendrás que acercarlas a la rueda para que comiencen a iluminar.

#10 Debes saber que no es obligatorio utilizar casco para circular en bici por Copenhague. Verás que mucha gente circula sin él, pero también muchos otros que sí lo llevan.

Si no te sientes seguro desplazándote en bici o simplemente quieres minimizar cualquier riesgo, en los lugares de alquiler de bicicletas también suelen alquilar cascos. Así que si lo crees conveniente no dudes en alquilar uno.

Y si me muevo por Copenhague en bicicleta y necesito coger el transporte público ¿qué hago?

Si tienes tu bicicleta podrás moverte con mucha comodidad y sin desplazamientos demasiado largos a casi cualquier punto turístico de la ciudad.

Sin embargo, es cierto que pueden darse situaciones en las que necesitemos tomar algún transporte público: si se pone a nevar o llover demasiado y no te sientes cómodo circulando así en bici, si te cansas o si vas a ir a algún lugar lejano, por ejemplo.

Sea cual sea el motivo, no te preocupes porque es compatible moverte en bici y en transporte público, aunque la normativa para subirte en él con tu bicicleta danesa depende de cada tipo de transporte:

Copenhague en bici

Autobuses de Copenhague

Puedes montarte con tu bicicleta en todos los autobuses de la ciudad comprando un ticket para tu bici.

Ya que el espacio es bastante limitado en un autobús, intenta utilizar las zonas indicadas para bicis y no entorpecer al resto de pasajeros.

Bicicletas en el metro de Copenhague

Al igual que en los autobuses, puedes subirte en cualquier línea del metro de Copenhague con bicicleta siempre que compres uno de los tickets específicos para las bicis y siempre que no sea en hora punta.

Es decir, no se pueden subir bicis al metro entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana ni de 15:30 a 17:30. Esto es así porque a esas horas, cuando la gente entra o sale de trabajar, es cuando el metro va más lleno y sería incómodo para todos ir apretados entre personas y bicicletas.

Fuera de ese horario concreto, puedes montar tu bici en el metro sin problema.

S-tog o cercanías de Copenhague

En lo que a trenes suburbanos o cercanías de Copenhague se refiere puedes montarte en ellos con tu bicicleta sin ningún coste. Es decir, en este caso, y a diferencia de los autobuses y el metro, no tienes que comprar un ticket específico para tu bicicleta.

La única limitación para viajar con bicicleta en este transporte es que no puedes subirte o bajarte del S-tog con bici en la estación de Nørreport en hora punta (que en este caso es de 7:00 a 8:30 de la mañana y de 15:30 a 17:00 de la tarde).

La estación de Nørreport tiende a saturarse a esas horas, de ahí la limitación; pero fuera de ese horario puedes viajar en el cercanías con la bici y bajarte o subirte en esa estación específica sin problema.

Trenes de larga distancia

A menos que vayas a pasar mucho tiempo en Dinamarca no creo que necesites hacer viajes más largos cargando con tu bicicleta alquilada (te será más fácil alquilarla directamente en el nuevo lugar que vayas a visitar después de estar en Copenhague).

No obstante, puede que tengas algún amigo/a allí que te preste una bicicleta o tal vez sí tengas la suerte de pasar una larga temporada en el país y te salga mejor comprar una bicicleta de segunda mano que andar alquilando bicis.

Por si acaso, hablamos también de viajar con bicicleta en los trenes de larga distancia de Dinamarca y así no nos dejamos nada en el tintero. 

Es posible subirse a los trenes nacionales y regionales, incluyendo los InterCity y los InterCityLyn, con la bicicleta y a cualquier hora.

Como en otros transportes públicos de los que hemos hablado más arriba, en este caso también es necesario comprar un ticket específico para la bicicleta. Además, en algunos InterCity puede ser necesario reservar espacio para la bici.

Como decía, si te mueves por Copenhague en bicicleta como mucho harás uso de los autobuses y el metro dentro de la ciudad y tal vez de algún S-tog si vas a hacer alguna escapada de un día en los alrededores de la capital y quieres llevarte la bici para moverte por allí; pero que sepas que también puedes montar con tu bici en los trenes de larga distancia.

Espero que esta guía te sea útil para recorrer Copenhague en bicicleta y disfrutar a dos ruedas como un danés más. ¡Cuéntame en los comentarios si te ha gustado la guía y tu experiencia pedaleando por la capital de Dinamarca!

Quizás también te interese:

Si te gusta, ¡comparte!

Deja un comentario