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consejos de seguridad para viajar

23 Consejos de seguridad que deberías poner en práctica

Los problemas y peligros potenciales que nos podemos encontrar al viajar constituyen uno de los motivos más frecuentes por los que algunas personas no se animan a realizar su viaje soñado o por el que muchos viajeros no visitan determinados destinos.

No voy a decir que jamás te pasará nada en un viaje, porque no es cierto; de hecho, te pueden pasar muchas cosas, tantas como en tu ciudad o pueblo de origen.

En los viajes, al igual que en nuestro propio país, sufrir algún percance dependerá un poquito de la suerte o el azar y mucho de nuestra forma hacer las cosas.

Es poco probable que me caiga un meteorito encima y me mate, pero podría tener esa mala suerte incluso si soy una persona precavida y actúo correctamente. Por el contrario, es bastante probable que muera atropellada si mi afición de los sábados por la tarde es cruzar una autovía de cuatro carriles paseándome entre los coches que la recorren a 100 km/h.

La baja o alta probabilidad de un desenlace fatal en esos dos casos no será diferente si me ocurre “en casa” que si me pasa durante algún viaje. Lo del meteorito no podría evitarlo, lo del atropello en la autovía sí.

Con esto quiero decir que el mundo es un lugar mayoritariamente seguro, siempre y cuando nosotros actuemos con sentido común y pongamos en práctica algunas medidas de precaución básicas.

A continuación encontrarás nada más y nada menos que 23 consejos de seguridad para viajar que te permiten reducir al mínimo todos esos eventos desafortunados que no dependen exclusivamente de la buena o la mala suerte, sino de nuestra forma de hacer las cosas.

La mayoría de los problemas y percances en un viaje, así como sus consecuencias, se pueden evitar o minimizar con algo tan simple como actuar de la forma correcta y seguir algunas pautas básicas de seguridad; así que te animo a leer estos consejos, ponerlos en práctica y disfrutar de un viaje libre de malos tragos.

Consejos de seguridad para viajar sin percances

1. Ten a mano la información de emergencia básica del país que visitas

Probablemente este sea uno de los consejos de seguridad para viajar más importantes de esta lista y, sin embargo, es uno de los que más descuidamos.

En una situación de emergencia es posible que no podamos o no dispongamos del tiempo suficiente para buscar los números del servicio de ambulancias, la policía del país en el que estemos o de la embajada de nuestro país de origen.

Los nervios, el pánico, el estrés o algo tan simple como no disponer de conexión a internet en nuestro móvil puede hacer que contactar con los servicios de emergencias en un país extranjero sea una experiencia horrorosa.

Pero no hay ninguna necesidad de pasar por algo así y empeorar una situación que ya de por sí puede ser angustiosa. La solución es extremadamente sencilla: tener a mano los números de emergencia del país que visitemos.

Antes de comenzar tu viaje busca toda esa información importante (servicio de emergencias, policía, contacto de la embajada…) y guárdala en tu móvil y en un soporte no digital (por ejemplo, en una tarjetita que puedas meter en tu cartera o en tu mochila). Lleva esa información de emergencia siempre encima y en el caso de sufrir un percance podrás acceder a ella inmediatamente.

2. Consulta la web del Ministerio de Asuntos Exteriores para cada destino

En la sección de recomendaciones de viaje del Ministerio de Asuntos Exteriores es posible encontrar información actualizada sobre cualquier país en relación a la seguridad del mismo; desde riesgos sanitarios hasta inestabilidad política, pasando por catástrofes naturales y cualquier otro evento que pueda comprometer la seguridad de quienes visitan el país.

Te recomiendo que la consultes antes de planificar un viaje, especialmente si es la primera vez que visitas ese destino y/o si se trata de un país en el que los problemas de seguridad son relativamente habituales.

No obstante, analiza la información de forma crítica y no dejes que te infunda un miedo injustificado. Es el deber de esa web informar de todos y cada uno de los incidentes y posibles riesgos, pero se trata de riesgos o amenazas potenciales, no necesariamente inminentes.

Dicho de otra forma, la información contenida en la web del Ministerio de Asuntos Exteriores de España (así como en instituciones equivalentes de otros países) es expuesta desde un punto de mira súper cauteloso


Por ello, además de consultar esta página, si hay algo que te preocupa especialmente y no sabes cómo de común es toparte con ese problema, deberías obtener y contrastar información de primera mano, ya sea en blogs como éste, en foros de viajeros o preguntando a tus conocidos y amigos que hayan visitado ese país sobre su experiencia. 

3. Indaga y familiarízate con los timos más frecuentes

Aunque el mundo es generalmente un lugar amable, con gente amigable que te dará la bienvenida a su país, vayas donde vayas siempre existe la posibilidad de toparte con personas que traten de timarte.

En muchos países los turistas son “peritas en dulce” para los timadores, pues, entre otras cosas, llevan los bolsillos llenos para disfrutar de sus vacaciones. Incluso el mochilero con un presupuesto muy ajustado puede ser un objetivo apetecible para los timadores en países con escasos recursos económicos.

Además, los turistas son un blanco fácil porque a menudo desconocen las artimañas autóctonas de los timadores de un país determinado, porque no hablan el idioma local y/o porque van un poco perdidos o desubicados y es más sencillo generarles confusión.

Muchas veces el turista ni si quiera se da cuenta de que lo han timado, en cuyo caso no habría más problema que el de haber perdido algo de dinero. Sin embargo, si te timan y te das cuenta de ello, eso puede generarte unos sentimientos, como enfado o desconfianza, que podrían arruinar tu viaje o, al menos, hacer que no lo disfrutes al máximo.

Tanto para evitar que se nos fastidie el viaje como para no perder dinero tontamente a manos de los timadores, es importante informarnos sobre los timos más frecuentes en el destino que vayamos a visitar. Conociéndolos de antemano podremos identificar a los timadores y sus artimañas, evitar caer en la trampa y, por tanto, no perder dinero ni llevarnos una mala experiencia.

Como decía, cada destino tiene sus particularidades en lo que a los timos se refiere. En Cuba, por ejemplo, puede que te den gato por liebre si compras puros de contrabando o si cambias dinero en la calle en lugar de en una CADECA.

En Tailandia, hay taxistas que se aprovechan enormemente de los turistas, especialmente de aquellos que no piden que les pongan el taxímetro o que ni si quiera preguntan cuánto cuesta un trayecto antes de subirse al taxi.

En España los turistas que nos visitan también sufren timos. Uno muy característico de la ciudad de Granada es el de las gitanas que aparentemente sin pedir nada a cambio te regalan un ramito de romero y te leen la mano; lo que el turista no sabe es que posteriormente muchas te acosan para que les des dinero o te amenazan con echarte una maldición si no sueltas ni un euro.

Como ves, cada sitio puede tener sus timos característicos y por ello es importante informarnos específicamente sobre el lugar que vayamos a visitar.

4. Protege bien tus artículos de valor

La mejor forma de no arriesgarnos a perder nuestros bienes más preciados es dejándolos en casa, algo que además nos dará la tranquilidad de no tener que preocuparnos por ellos. No obstante, esto no es siempre posible o al menos no lo es para todos los viajeros.

Si tienes que viajar con tu portátil, un equipo fotográfico de gran valor o materiales caros para realizar alguna actividad (por ejemplo, buceo), tendrás que procurar que estén lo más a salvo posible de los ladrones.

Una de las desventajas de las mochilas frente a las maletas clásicas es que, a menos que sean a prueba de cortes, es más sencillo acceder a su interior, aunque utilicemos algún candado. No obstante, si un ladrón quiere puede desbalijar nuestro equipaje, sea una mochila o una maleta; que tenga más o menos éxito al intentarlo dependerá de lo difícil que se lo pongamos nosotros.

Si utilizamos maleta lo mejor será escoger una de esas rígidas y con candado numérico integrado, si optamos por una mochila podemos utilizar un “pacsafe para complicarle la tarea a quien intente robarla. 


Si nuestra maleta o mochila no es suficientemente segura y viajamos con artículos de mucho valor que no siempre llevaremos encima, será conveniente escoger un alojamiento que disponga de caja fuerte o taquillas en las que podamos guardarlos de forma segura.

5. Mantén tus pertenencias vigiladas cuando estés en la calle o desplazándote

Además de proteger adecuadamente los artículos de mayor valor, en los desplazamientos o cuando estemos visitando diferentes lugares durante el viaje debemos mantener vigiladas nuestras pertenencias.

Los robos por descuidos son de los más atractivos y fáciles para los ladrones, así que si no queremos dárselo todo hecho tendremos que mantener nuestra mochila cerca de nosotros y siempre vigilada.

6. Contrata un seguro de viajes adecuado

Otro de los consejos de seguridad para viajar que no deberíamos ignorar es el de contratar un buen seguro que nos ofrezca tanto cobertura médica como de cualquier otro aspecto de nuestra aventura.

Retrasos de vuelos, pérdidas de conexiones de transporte, robos, accidentes… todo ello son situaciones indeseables que, si bien una vez ocurridas no podremos revertir el mal trago, con un seguro de viajes al menos minimizaremos los daños y perjuicios personales, materiales y/o económicos.

Mi recomendación es que optes por un seguro de IATI, que cuenta con atención 24h en español y que resulta muy sencillo de contratar online. Además, al acceder a través de ese enlace disfrutarás de un 5% de descuento en cualquier seguro que contrates con ellos.


Ten en cuenta que en muchas aseguradoras es necesario pagar un extra si queremos incluir en el seguro de viajes artículos de mucho valor, como un portátil o una cámara de precio elevado. Por tanto, comprueba siempre qué te cubre y qué no te cubre el seguro que decidas contratar y cuáles son límites de cobertura que ofrece.

7. Si tienes dudas en relación a la seguridad pregunta a la gente local

No hay mejor consejero que la propia gente del país que visitas. Si tienes dudas o necesitas consejos de seguridad para viajar una vez estés en el destino, no dejes de hablar con los locales y preguntarles cualquier cosa que necesites.

Hablar con la gente del país te será de gran ayuda, por ejemplo, para conocer las zonas a evitar (si las hay) en una determinada ciudad o las precauciones particulares que un turista debe aplicar en el país en cuestión.

La mayoría de las personas con las que te cruces serán amigables y estarán encantadas de ayudarte y orientarte. Eso sí, siempre es conveniente preguntar a varias personas, no solo a una, por si la primera no nos ha sabido aconsejar del todo bien o simplemente para contrastar opiniones.

8. Date de alta en el registro de viajeros

El registro de viajeros es una herramienta que el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España pone a nuestra disposición con la finalidad de facilitar el contacto en caso de emergencia grave, como puede ser un desastre natural, el desencadenamiento de un conflicto armado o un ataque terrorista durante nuestro viaje.

De esta forma, nuestro país podrá localizarnos con más facilidad ante alguna de esas situaciones, así como tener conocimiento de que estamos en el destino en cuestión, algo importante si es necesario tomar medidas como un rescate o evacuación.

9. Haz saber a tus familiares y amigos tu recorrido y tus planes durante el viaje

Tanto si decides darte de alta en el registro de viajeros del ministerio como si optas por no hacerlo, siempre deberías hacer saber a tu familia y/o amigos cuál será el itinerario de tu viaje.

A veces, en lugar de llevarlo todo planificado de antemano, vamos dejándonos llevar y decidiendo una vez estamos en el destino dónde vamos a ir o qué vamos a hacer. Si este es tu caso, trata de comunicárselo a alguien vía email, whatsapp o telefónicamente a medida que vayas decidiendo tu rumbo. Así, en el caso de que haya algún problema tu familia y amigos podrán seguirte la pista e indicar a las autoridades dónde buscarte o contactar contigo.

Comunícale a tu familia cuándo será tu fecha de regreso o cualquier gran movimiento dentro de tu viaje (por ejemplo, si piensas recorrer diferentes países, hazles saber cuándo estarás en cada uno de ellos).

10. Sé precavido con lo que cuentas y a quién se lo cuentas

Si bien no hay porqué desconfiar de toda persona que nos encontremos, ya que como he dicho, la mayoría serán buenas personas que no solo no te perjudicarán, sino que te echarán una mano si lo necesitas, tampoco vayas contando con pelos y señales cosas “golosas” o que te conviertan en un objetivo.

Es decir, no tienes porqué contar a desconocidos cosas como con cuánto dinero viajas, si llevas material o equipamiento de gran valor o si tu familia tiene un imperio empresarial.

Tampoco des públicamente demasiados detalles sobre tus planes, y esto lo digo especialmente por quienes comparten todos y cada uno de sus pasos en las redes sociales. Si alguien con malas intenciones tiene acceso a tu perfil de, por ejemplo, Facebook y ahí tú has puesto dónde te alojas, si viajas solo o acompañado, qué excursiones vas a hacer (e indirectamente, cuándo no estarás en tu habitación), cuántos días estarás en ese lugar, etc.; le estarás poniendo las cosas muy fáciles si quiere robarte o perjudicarte de alguna otra manera.

En cuanto a la gente que te cruces por la calle o que conozcas durante el viaje, no hace falta hacerles un informe de tus planes para entablar una amistad o tener una buena conversación. Así, lo mismo que para las redes sociales, no le des todos los detalles a cualquiera. Si te preguntan directamente dónde te alojas y no te sientes seguro de dar esa información, hazte el sueco y dile más o menos la zona, pero sin ser del todo preciso ni dar el nombre de tu hotel u hostal.

Una pregunta muy común que escucha cualquier viajero es la de si es la primera vez que visita el país. Si un extraño o alguien que acabas de conocer te hace esta pregunta y no te da buena espina, dale a entender que ya has estado anteriormente en el país; los novatos son los preferidos de los timadores y otros maleantes, así que, ante la duda, aparenta seguridad en ti mismo y conocimiento previo del país en el que te encuentras y listo.

Lo mismo si viajas solo o sola. Si alguien que no te da confianza muestra demasiado interés por saber si estás viajando en solitario, tírate el pegote y dile que tus compañeros de viaje están en el hostal, que has quedado con ellos más tarde o algo así.

No te sientas culpable por soltar alguna mentirijilla. Estando en un país extranjero y si te sientes vulnerable o en riesgo, mentir con alguna de las cosas mencionadas está más que justificado.

11. Sigue el código de vestimenta cuando sea necesario

Algunos consejos de seguridad para viajar constituyen también una muestra de nuestro interés por integrarnos y respetar la cultura del país que visitamos; y éste sobre el código de vestimenta es uno de ellos.

Podríamos decir que poniendo en práctica este consejo mataríamos dos pájaros de un tiro: por un lado, pasar desapercibidos e incluso parecer locales y, por otro, evitar confrontaciones.

Si nos adaptamos a la forma de vestir de un país y conseguimos pasar desapercibidos o, al menos, no llevar escrita en la frente la palabra “turista”, estaremos minimizando las posibilidades de convertirnos en objetivo de timadores y ladronzuelos.

Dicho de otra forma, cuanto más nos camuflemos entre la población local menos llamaremos la atención de personas con malas intenciones.

Por otro lado, adecuar nuestra ropa a cada destino nos puede ahorrar confrontaciones y problemas. Muchos países tienen códigos de vestimenta estrictos y específicos, como ocurre, por ejemplo, en varios destinos islámicos. En algunos casos las normas de vestimenta se aplican en todo momento y para ambos sexos, mientras que en otros se limita a determinadas situaciones y/o solo a un género, normalmente el femenino.

En Tailandia, por ejemplo, nadie te dirá nada sobre tu ropa mientras vayas por la calle. Sin embargo, en algunos enclaves, como las cascadas de Erawan, no está bien visto que la gente ande en bañador por el parque natural. De hecho, allí pude ver cómo le llamaban la atención a una turista que iba en bikini por ahí ignorando el cartel donde se indicaba claramente que había que vestir camiseta y pantalón.

Independientemente de que nos parezca mejor o peor, sexista o no, si no queremos tener problemas es mejor seguir esos códigos de conducta, ya que alguien puede sentirse ofendido y hacernos pasar un mal trago. Además, siguiendo sus normas estaremos demostrando que respetamos su cultura, costumbres y creencias.

También es importante tener en cuenta que no seguir las normas de vestimenta a veces puede conllevar sanciones económicas e incluso pena de cárcel en los países más conservadores.

12. Adáptate a las normas de conducta del país en el que te encuentras

Al igual que ocurre con la forma de vestir, según el país que estemos visitando podemos encontrarnos con diferentes normas de conductas que debemos seguir no solo por respeto hacia la gente local sino también para evitar problemas innecesarios.

Se sobreentiende que al ser extranjeros no tenemos porqué conocer todas y cada una de las costumbres de una determinada cultura, pero nos conviene hacer un esfuerzo por descubrir las más frecuentes e importantes y, por supuesto, debemos respetar aquellas que están señalizadas de forma evidente o cuando alguien nos indica que una conducta concreta es errónea o irrespetuosa para ellos.

Dar gritos en un templo budista, acceder a lugares sagrados que están vetados para los turistas, beber alcohol en sitios en los que está permitido… hay muchos y variados comportamientos que según dónde nos encontremos pueden estar mal vistos e incluso prohibidos.

No seguir las normas de conducta puede ofender o enfadar a alguien y meternos en un problema que podemos evitar fácilmente con un poco de información e interés.

13. Mimetízate y muévete con confianza y seguridad en ti mismo

Hace algunos años, cuando los smartphones todavía no estaban a la orden del día, podía ser complicado movernos por un sitio desconocido sin parecer un guiri total con nuestro mapa desplegado y nuestra cara de desconcierto.

Sin embargo, hoy en día con la posibilidad de seguir un mapa discretamente en la pantalla de nuestro móvil y con toda la información sobre un destino a la que podemos acceder antes de cualquier viaje, es mucho más sencillo mimetizarnos con la gente local, parecer menos turistas.

Eso sumado a una actitud de confianza y seguridad en nosotros mismos, prestando atención al entorno que nos rodea, nos puede ayudar a espantar a los timadores y ladrones que buscan a los turistas novatos y más desubicados.

Lógicamente no siempre se puede pasar desapercibido o mimetizarse al 100%, por ejemplo, en países donde las diferencias físicas con los habitantes locales son evidentes, pero, aun así, si aparentamos saber a dónde vamos y nos movemos con soltura no seremos un blanco tan fácil para quienes tienen malas intenciones.

14. Distribuye sabiamente tu dinero

Si llevas mucho dinero en efectivo uno de los mejores consejos de seguridad para viajar es que disperses tu dinero; o, dicho de otra forma, que no pongas todos los huevos en la misma cesta.

De esta forma, en caso de sufrir un robo, ya sea en persona o porque alguien entra en tu habitación mientras estás ausente, minimizaremos las posibilidades de perderlo todo.

Aunque a muchas personas “les da palo” dejar dinero en las habitaciones de sus hoteles u hostales, sobre todo cuando no cuentan con caja fuerte, te desaconsejo llevar todo tu dinero encima durante los viajes. Lo mejor es repartirlo, llevando dinero encima y dejando también algo bien guardado en la habitación.

Puedes llevar varias carteras a tu viaje y guardarlas en diferentes sitios e incluso aprovechar lugares menos evidentes para esconder tu dinero en efectivo, como calcetines, algún bolsillo oculto de una chaqueta o el neceser de aseo.

Piensa que si alguien accede a tu habitación cuando no estás, seguramente querrá robar lo más rápido posible para que no lo pillen, por lo que se llevará prioritariamente lo que esté a la vista y si se pone a buscar dinero, tratará de encontrarlo en los sitios más evidentes y más fáciles de comprobar.

15. Esconde especialmente bien un dinero extra de seguridad

Algunos viajeros optan por no llevar dinero en efectivo a sus viajes, y funcionan “tirando de tarjeta” para pagar o sacar dinero cuando lo necesitan.

Personalmente opino que, aunque vayamos a utilizar la tarjeta como forma de pago preferente, es importante llevar siempre algo de dinero en efectivo, ya que la tarjeta se nos puede romper, extraviar o también nos la pueden robar.

Llevemos todo nuestro dinero en efectivo o no, ese dinero de seguridad, el que nos sacará de un apuro si perdemos el resto, debemos guardarlo con especial esmero durante nuestro viaje.

Hay muchas formas fantásticas de esconder tu dinero de emergencia, desde un pequeño bote vacío de champú hasta artículos con bolsillos secretos como el del cinturón de la imagen, que llevo muchos años utilizando y me resulta bastante práctico.

 También puedes optar por esconder una tarjeta de crédito de emergencia si lo prefieres. En cualquier caso, recuerda no guardarlo todo en un mismo sitio, sino distribuirlo en diferentes escondites para mantenerlo lo más a salvo posible.
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16. Invierte un extra en tu propia seguridad

Cuando se viaja con poco presupuesto se suele escoger priorizando las opciones más económicas.

No obstante, es importante encontrar un equilibrio y saber cuándo merece la pena invertir algo más de dinero, gastarnos un pelín más, para no terminar mermando nuestra seguridad y la de ese presupuesto de viaje que tanto nos ha costado ahorrar.

Por ejemplo, a menudo los vuelos más económicos aterrizan en el destino a horas intempestivas, frecuentemente a altas horas de la noche e incluso durante la madrugada. Si se trata de un destino que nunca hemos visitado y por el que todavía no sabemos movernos o si es una ciudad "peligrosa", con problemas de seguridad, probablemente merezca la pena gastarnos un poco más en un vuelo que aterrice en el destino durante el día y no en mitad de la noche.

Lo mismo para el alojamiento. Si se trata de un lugar mal equipado, sin cerraduras en las puertas, que no cuenta con caja fuerte e incluso para el que otros viajeros ya han manifestado problemas de seguridad, por muy barato que sea probablemente nos convenga buscar una alternativa, aunque tengamos que gastarnos un poquito más.

Todo esto obviamente no nos convierte en intocables, pero sí minimizará las probabilidades de sufrir un atraco, un robo en nuestro dormitorio u otro tipo de problemas.

17. Conoce las medidas de seguridad en relación a la comida y bebida

En lo que a seguridad sanitaria se refiere, una de las preocupaciones más comunes entre los viajeros es la comida y la bebida. De hecho, hay gente que se estresa muchísimo por la posibilidad de sufrir una intoxicación alimentaria o problemas estomacales. Si bien es una posibilidad real, no hay porqué obsesionarse ni andar preocupado por ello todo el tiempo.

Personalmente, tras muchos años viajando y muchos destinos visitados, nunca he sufrido problemas debidos a la comida o la bebida, y eso que no me he privado de comer de todo allá donde he estado. Eso sí, siempre trato de aplicar las pautas de las que hablaremos a continuación.

Una de las cosas más importantes es beber agua embotellada o filtrada en los destinos en los que el agua del grifo no sea apta para nosotros. 

En esos mismos países también se aconseja no tomar bebidas con hielo si no se tiene la seguridad de que hayan sido elaborados con agua filtrada.

En lo que a la comida se refiere, debemos tomar medidas de precaución principalmente con los alimentos que normalmente se consumen en crudo, como frutas y verduras, ya que pueden estar contaminados por restos de tierra de cultivo si no se han lavado adecuadamente o por el agua si la que se ha empleado para lavar los alimentos está contaminada.

Por ello se recomienda pelar la fruta o lavarla muy bien nosotros mismos con agua embotellada, y consumir vegetales cocinados en lugar de crudos.

En el caso de la carne y el pescado lo más seguro siempre es consumirlos totalmente cocinados, no en crudo o medio hecho.

Otra estrategia para minimizar problemas con la comida y la bebida es fijarte en lo que hace la gente local. Si hay un puesto callejero repleto de personas haciendo cola para comer, probablemente esté delicioso y sea totalmente seguro. Si además escoges un restaurante, puesto o bar en el que se pueda ver cómo preparan la comida, mejor.

En cualquier caso, insisto, no hay que obsesionarse. A menos que seas muy sensible de estómago, disfruta de la gastronomía del lugar que visitas aplicando el sentido común y listo.

18. Notifica a tu banco a dónde y por cuánto tiempo vas a viajar

Si bien no compromete nuestra integridad ni nuestra economía, el bloqueo de nuestra cuenta bancaria ante una posible transacción fraudulenta puede darnos algún susto e incluso fastidiarnos algunos planes.

Dicho bloqueo es una medida de seguridad que ponen en marcha muchos bancos cuando, de un día para otro y sin que sea algo frecuente en tu cuenta particular, se registran pagos o extractos de dinero en un país extranjero, una práctica habitual en robos a cuentas bancarias.

Ante esa situación tu banco puede pensar que te han falsificado la tarjeta de crédito o que alguien está realizando algún tipo de operación fraudulenta para vaciarte la cuenta bancaria cuando, en realidad, eres tú mismo disfrutando de tus vacaciones. Ante la duda, el banco inutiliza temporalmente tu tarjeta para evitar que te desplumen.

Ese sistema o medida de seguridad nos beneficia, pues protege nuestros ahorros, pero si somos nosotros mismos los que estamos realizando esas transacciones desde el extranjero nos ocasionar algún que otro quebradero de cabeza.

Para evitarlo es tan fácil como informar a nuestra entidad bancaria de que vamos a viajar al extranjero y que realizaremos operaciones de pago o utilizaremos cajeros automáticos en el país en cuestión. Así, cuando se registre la transacción el banco sabrá que somos nosotros y no algún maleante al que tengan que pararles los pies.

Cada banco funciona a su manera. En algunos esta notificación se puede hacer a través de la banca online, mientras que en otros tal vez tengas que acercarte a alguna oficina para notificar tu próximo viaje.

19. Presta atención al estado de los cajeros automáticos

La copia de tarjetas de crédito o el bloqueo de la salida del dinero en los cajeros automáticos es algo que nos puede ocasionar pérdidas importantes de dinero.

Para no caer en estas trampas de los maleantes, échale un vistazo a los cajeros que utilices antes de tratar de sacar dinero. Mira la abertura para la tarjeta y comprueba que no haya ninguna pieza o material sospechoso; lo mismo en la zona por la que saldrá tu dinero.

Si ves cualquier cosa extraña que te de mala espina, mejor buscar otro cajero y listo. Si una vez introducida tu tarjeta pasa algo raro, como que no salga el dinero o que la tarjeta haya estado retenida en el interior mucho tiempo sin razón aparente, contacta con la entidad propietaria de ese cajero automático y/o con tu propio banco para trasladarles tus sospechas y evitar un posible problema de robo en tu cuenta.

Por supuesto, nunca dejes que nadie te ayude "altruistamente" a sacar dinero del cajero; puede ocurrir que salga corriendo con tus billetes o que trate de averiguar disimuladamente tu clave de acceso. Todos los cajeros funcionan de forma muy similar, así que, con un poco de paciencia, incluso si está en otro idioma, serás capaz de hacer la transacción tú mismo.

20. Olvídate de utilizar los bolsillos de tu pantalón

Este es un consejo dedicado especialmente a los chicos, pues son los que frecuentemente usan el bolsillo trasero de su pantalón para llevar la cartera y/o el móvil.

Mi recomendación es que, si no quieres que un carterista haga el agosto contigo, te olvides de utilizar al menos ese bolsillo, pues es muy fácil que te lo vacíen sin que te des cuenta.

Los bolsillos delanteros de los pantalones son bastante más seguros que el de la parte de atrás, pues es más complicado que te saquen lo que lleves en él sin que te percates.

No obstante, he de decir que, en general, no soy partidaria de llevar nada importante en los bolsillos de los pantalones, pues además de ser objetivo de muchos carteristas, es bastante sencillo que se nos salga y se nos caiga la cartera o el móvil sin darnos cuenta.

Una mochila, una riñonera, una bandolera… hay muchas opciones, infinitamente más convenientes que los bolsillos, para llevar nuestras pertenencias seguras y a mano.

21. Incluye un botiquín o kit de primeros auxilios en tu equipaje

Nadie está exento de sufrir algún daño durante un viaje sea cual sea su destino y su tipo de aventura. Dolor de cabeza, ampollas en los pies, quemaduras solares, torceduras de tobillo, reacciones alérgicas, pequeños cortes, problemas de estómago… todas estas son complicaciones comunes que, a pesar de no revertir gravedad, nos pueden dar el viaje.

Por ello siempre es fundamental llevarnos un botiquín de viaje o un pequeño kit de primeros auxilios con el que tratar esos problemillas. El botiquín es especialmente importante en lugares donde los recursos son escasos, en los que las condiciones sanitarias son precarias o en los viajes en los que vayamos a visitar lugares remotos y/o de difícil acceso.

El número y variedad de productos a incluir en nuestro botiquín dependerá del lugar que visitemos, la duración del viaje y de las actividades que pensemos hacer. No obstante, un botiquín mínimamente decente debería incluir al menos: unas tijeras pequeñas, vendas, tiritas, desinfectante (por ejemplo, betadine), crema solar, un antihistamínico, paracetamol y/o ibuprofeno. Si es un destino en el que frecuentemente se sufre diarrea del viajero también deberíamos incluir antidiarreico y sales de rehidratación oral.

22. No te emborraches como si no hubiera mañana

Ya hemos comentado que los turistas son un blanco atractivo para los delincuentes; si encima nos emborrachamos como si no hubiese mañana, nos estaremos poniendo en bandeja ante cualquier malhechor.

No hace falta declararse abstemio durante los viajes, simplemente beber con moderación y sin olvidar que estamos en un país extranjero y desconocido para nosotros.

Es absurdo buscarnos problemas o ponernos en riesgo por emborracharnos y perder el control de la situación. Recuerda que estando borracho se pierde el estado de alerta y no percibimos la realidad tal y como es, por lo que será mucho más difícil percatarnos de lo que ocurre a nuestro alrededor e identificar a quien tenga malas intenciones.

Por supuesto, si optas por adquirir y consumir drogas estarás asumiendo un riesgo enorme, no solo en relación a tu seguridad física sino también en relación al sistema legal/penal del país. Recuerda que hay países que aplican castigos muy severos en todo lo relacionado con las drogas, algo que puede arruinarte no solo tu viaje sino también la vida.

Partiendo de la base de que no hace falta drogarse ni emborracharse para disfrutar, mucho menos en un país nuevo donde hay mil y un estímulos nuevos y diferentes que descubrir (cultura, tradiciones, gente, lugares…), hagas lo que hagas nunca olvides que no estás en tu país ni en tu entorno habitual.

23. Emplea el sentido común en todo lo que hagas

Para acabar, de todos los consejos de seguridad para viajar, éste es probablemente el más importante de todos: emplea el sentido común.

Si para todo lo que hagas durante tu viaje aplicas el sentido común, no tendrás ningún problema.

Cuando algo te dé mala espina o sientas que hay un riesgo potencial, evítalo. Si estás visitando un país muy conservador o restrictivo, no hables por ahí de temas delicados como política, religión y demás, mucho menos en tono despectivo. Respeta la cultura y las tradiciones de la gente, por muy absurdas que te parezcan o por muy contrarias a tus principios que sean.

En definitiva, sigue las pautas que te dicta tu sentido común y recuerda que eres un visitante en un lugar desconocido. Así, evitarás muchos problemas innecesarios y podrás disfrutar al 100x100 de tu viaje.
Si te gusta, ¡comparte!

11 comentarios en “23 Consejos de seguridad que deberías poner en práctica”

  1. Hola ! Consejos muy valiosos, jamás se me habría ocurrido investigar los timos de los países. Y el registro de viajeros espero que también este en México, mi novio y yo esperamos ir en un año más a europa y seguiré todos tus consejos.
    Besos !!

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    • ¡Hola Eliza! Me alegra que te haya resultado útil :). ¡Seguro! Muchos países tienen sistema de registro de viajeros, generalmente a través de las instituciones que se encargan de temas internacionales; en el caso de España es el Ministerio de Asuntos Exteriores, así que en México yo probaría a comprobarlo primero en la institución equivalente :). Un abrazo!

      Responder
  2. Una amiga mia acaba de irse de luna de miel e ira a varios paises! asi que le pasare este post que es super interesante y completo, obviamente el dia que me toque irme a mi me hare con el de nuevo para repasarlo! un saludo!

    Responder
  3. Gracias Zeneida por esos tips de viaje muy buenos porque aveces a última hora nos damos cuenta que algo falto que no se preparó nos hace bien tener a la mano esa lista de los tips para revisar y salir super preparadas al momento de viajar.

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    • ¡Hola! Muchas gracias :D. Cierto. Para evitar estresarnos más o no poder solucionar rápido y bien los problemas que nos surjan durante un viaje, es muy importante estar informados y ser precavidos 🙂 ¡Gracias a tí por tu comentario!

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  4. ¡Hola Zeneida! Excelentes tips, muchas personas que viajan y no investigan bien a fondo el lugar a donde van, en cualquier parte del mundo existe el peligro y por parte de nosotros solo queda el estar precavidos e informados. Saludos 🙂

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    • Hola Raquel 😀 Me alegra mucho que te hayan gustado. Desde luego, en nuestras manos está evitar esos riesgos, generalmente de una forma mucho más sencilla de lo que imaginamos a priori 🙂 Un saludo!

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